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La quiropráctica es una técnica efectiva para mejorar el funcionamiento del sistema nervioso, reduce dolores y molestias, por lo que te ayuda a dormir mejor. Además, te ayuda a incrementar tu flexibilidad y permite un movimiento óptimo de las articulaciones, lo que evita lesiones.
La quiropráctica se ha convertido en uno de los métodos más efectivos para mantener todos los discos de la columna vertebral alineados, con lo que se previene el dolor en el cuello y la espalda en general. Asimismo, es efectivo para evitar las contracturas de cualquier músculo del cuerpo, reduciendo las posibles tensiones.
La quiropráctica se aplica para ajustar todo el sistema óseo del cuerpo, especialmente las vértebras de la columna. Es un tratamiento para patologías específicas como hernias discales, lumbalgias o cualquier tipo de lesión.
La quiropráctica te ayuda a mejorar tu postura, por lo que alivia los dolores y malestares producidos por estar durante un periodo prolongado de tiempo en una posición incorrecta o realizar mal un movimiento corporal. Gracias a la quiropráctica mejora la salud de la persona tratada.
El método quiropráctico es totalmente manual, y lo aplica un especialista tras la realización estudios y exámenes de diagnóstico que corroboran la existencia de problemas estructurales en el cuerpo del paciente. En función de los resultados, se elabora un plan de cuidado con el objetivo de mejorar el funcionamiento de su sistema nervioso, y en consecuencia el estado del paciente.
Si todos los huesos del cuerpo se encuentran bien alineados, los músculos también se benefician ya que se reduce el espasmo que puede provocar una contractura muscular, al tiempo que mejora el trabajo de las articulaciones de todo el cuerpo.
Existen diferentes motivos por los que la quiropráctica resulta muy beneficiosa:
Cuando una persona mantiene una mala postura durante un periodo prolongado de tiempo, puede desarrollar algunos problemas de columna como la escoliosis o una subluxación vertebral. Ambas provocan dolores fuertes que encuentran alivio con la quiropráctica, gracias a que alinea las vértebras adecuadamente.
Como esta técnica ayuda a corregir la estructura de la columna, contribuye a que cada nervio que pasa funcione correctamente, sin presión alguna por el desbloqueo de las articulaciones, y colabora así a disminuir dolores tales como cefaleas o molestias en el hombro producidos por lesiones cervicales. La quiropráctica alivia a quienes sufren artrosis sin tener que tomar medicación para ello.
El dolor de espalda, provocado por una mala postura o por estrés, suele estar relacionado con las contracturas musculares. Estas se pueden aliviar parcialmente al recibir masajes, pero no totalmente, mientras que la quiropráctica resulta muy efectiva porque trata el origen del problema que origina esa contractura.
El estrés conlleva a una tensión muscular elevada, especialmente en el cuello, la columna y la cabeza. Esa tensión se reduce considerablemente al recibir ajustes quiroprácticos, lo que también ayuda a las personas a dormir y descansar mucho mejor.
Cuando el cuerpo no sufre contracturas en los músculos y puede mover adecuadamente las articulaciones, la flexibilidad aumenta, algo que es posible gracias a la quiropráctica.
Un alto porcentaje de los casos en los que las personas presentan mareos y dolores en el cuello, se debe a una lesión en las vértebras cervicales. La quiropráctica ayuda a reducir el mareo al corregir los desequilibrios vertebrales en la zona cervical.
Cuando se practica algún deporte, los huesos del cuerpo se ven sometidos a una serie de exigencias y cargas que los obligan a adaptarse a ciertas condiciones que no siempre resultan positivas, conllevando así al desarrollo de lesiones que disminuyen el rendimiento y la resistencia corporal.
Como la quiropráctica ayuda a que todos los huesos y músculos estén en la posición correcta, es indispensable que cualquier deportista, desde el aficionado hasta el más experimentado, visite un quiropráctico con frecuencia. Sus beneficios:
Algunas lesiones de las extremidades, tanto inferiores como superiores, pueden alcanzar una recuperación más efectiva y rápida con la aplicación de ajustes quiroprácticos, gracias a que el ajuste articular permite que todo el cuerpo trabaje de manera adecuada.
Algunas de las lesiones frecuentes en deportistas que mejoran con la quiropráctica son los esguinces, el síndrome de la banda iliotibial, el dolor de las rodillas, de hombros, entre otros.
Como la quiropráctica facilita un cuidado y funcionamiento correcto de la columna vertebral y del sistema nervioso, produce una mejora considerable en el nivel del rendimiento físico, evitando la tensión muscular elevada, así como posibles lesiones óseas. Esto se traduce en un mejor desempeño en cualquier disciplina deportiva que se practique.
La quiropráctica ayuda a disminuir el riesgo de sufrir alguna lesión corporal mientras se practica o entrena un deporte, en vista de que reduce las posibilidades de sufrir un incremento en la tensión neural, un acortamiento de los músculos, así como restricciones en el movimiento articular, los cuales conllevan a patologías deportivas como tendinitis, contracturas y desgarros musculares.
Como los deportistas generalmente se someten a actividades que exigen mucho esfuerzo, necesitan algo que les ayuden a mejorar la condición de sus músculos y huesos para que no sufran lesiones considerables. El cuidado quiropráctico es muy efectivo para ellos.